Los Equinoccios (21 de marzo)

equinoccioCada año es dos veces el fenómeno conocido como equinoccio. La palabra viene del latín Aequinocticum que significa "noche igual". La duración del día y la noche varían a lo largo del año marcado por momentos de la salida y la puesta del sol, por lo que en un período del año los días son más largos y la próxima vez que la noche tiene más tiempo, cambiando gradualmente hasta alcanzar en un punto donde los dos tienen la misma duración, es decir, el equinoccio.

El equinoccio vernal se produce alrededor del día 21 de marzo marca el comienzo de la primavera en el hemisferio norte del planeta y el otoño en el hemisferio sur, así como el equinoccio de otoño que se produce alrededor del 22 y 23 de septiembre que marca el inicio del otoño en el hemisferio norte y la primavera en el hemisferio sur.

esfingeEstos eventos fueron muy bien observados por varias culturas antiguas y civilizaciones que dieron este fenómeno tiene especial importancia porque los momentos preciosos que se integran con las fuerzas de la naturaleza y el cosmos. Este gran importancia es visto por muchos monumentos y edificios construidos con sincronicidad matemática sobre las características de los equinoccios.

La gran esfinge de Egipto, por ejemplo, fue dejado para que su mirada se dirige a la posición de salida del sol cuando el equinoccio de primavera. Su cuerpo de león se asocia con el signo que representa el mismo sol, la estrella rey del cielo.Stonehenge

monumentos celtas de Stonehenge y Newgrange se han alineado con la proyección de ingeniería del sol en el punto de equinoccio vernal, que representa el sol (principio masculino) fertiliza la tierra (principio femenino) con lo que la vida en abundancia.

KukulcanLa pirámide maya de Kukulcán tiene sus caras alineadas con los puntos cardinales. Durante los equinoccios de primavera y otoño, grandes esculturas de serpientes emplumadas que bordean la escalera norte, crean sombras que parecen moverse dando la sensación de estar vivo.

Muchas otras personas como los sumerios y babilonios aprovecharon estos momentos de inicio y al final de cada temporada para hacer ceremonias de acción de gracias a los dioses por todo lo que le fue concedido, especialmente en relación con la alimentación y la agricultura, la base para la supervivencia y la prosperidad de personas.

Del mismo modo la cultura judía en su tradición Birkat Hahama afirma que Dios creó el sol en el cuarto día de colocarlo en el cielo en el equinoccio de primavera. Este día se considera importante para los seres bendicen a Dios por sus obras.

En la cultura cristiana vemos que las fechas conmemorativas para los procesos de nacimiento, muerte y resurrección del Señor también coinciden con las características de los equinoccios y el drama cósmico que vive el sol en la bóveda celeste. Estas celebraciones son un legado de los antiguos ritos culturas como el mitraísmo.

Persefone

culturas mediterráneas celebran la entrada de la primavera como el regreso de Perséfone, antes de que se mantuvo con Hades en el inframundo (la oscuridad). Su regreso es el retorno de la fertilidad de la naturaleza para la renovación de todas las cosas. Perséfone es la diosa de hierbas, flores, frutas y perfumes, también fue llamado  Karpophoros , que en griego significa crecer, y Praxidikê , lo que significa ejecutor de la justicia. Esto significa que la misma fuerza que llegan a buen término las cosas también vienen para dar una oportunidad a la humanidad para ajustar cuentas o karmas pendientes. El tiempo preciso de los equinoccios es también cuando el equilibrio es el punto de equidad.ying yang

En el momento del equinoccio es también el equilibrio entre la luz y la oscuridad, representada por los / chino Yin Yang, cuyo símbolo muestra que la semilla de una polaridad está contenido en el otro.

Para los antiguos celtas, el equinoccio es la unión entre los principios masculino y femenino de la creación. Estos utilizan para celebrar la primavera con hogueras en los picos de montaña, que simboliza la luz solar que es capaz de iluminar la tierra por lo que es fértil. Reconocido los equinoccios y solsticios como festivales dedicados al sol, la fuerza de la fertilización.

En la naturaleza de primavera marca el momento en que, en general, las plantas y los animales comienzan su ciclo de reproducción. Floración de las flores, las hojas se vuelven más verde y más brillo y alegría en la naturaleza y en los seres humanos, donde a partir de su psicología interna tiende a ser más optimista, activa y expresiva. En el otoño, lo que deja un período seco y la naturaleza entra en un proceso de refrigeración y aislamiento, también hay una gran influencia en nuestra buena psicología proporciona momentos de introspección, la reflexión y la revisión del mismo.

Por lo tanto como la cultura moderna parece haber escapado el encuentro con las fuerzas naturales, que nunca nos abandonaron, y seguirán ejerciendo su influencia sobre los organismos vivos, incluyendo los seres humanos, que le da la energía y el sustento que necesita para seguir viviendo en este planeta. Aquellos individuos que abren sus corazones con la sensibilidad a la integran con estos eventos naturales, pueden trabajar y el canal en sí mismos un tipo especial de energía, capaz de ayudarnos a superar la adversidad y los obstáculos de la vida, y traer  la mayor fuente de inspiración y serenidad para una convivencia conectado a la naturaleza que nos genera.

100 Años del Natalicio del V.M.Samael Aun Weor

BIOGRAFIA DEL V.M. SAMAEL AUN WEOR

SUS PRIMEROS AÑOS

Samael Aun Weor nace en Santafé de Bogotá, Colombia (en el Barrio Egipto), el 6 de marzo de 1917, con el nombre de Víctor Manuel Gómez Rodríguez.
Hijo de Manuel Gómez Quijano y Francisca Rodríguez, fue educado en los claustros del Colegio de San Bartolomé, dirigido por padres Jesuitas.
Desde muy niño manifiesta enormes inquietudes espirituales; las experiencias metafísicas trascendentes se suceden día tras día, presagiando una vida de intensa búsqueda interior. De su niñez comenta el Maestro: “Fui siempre un adorador del Sol y tanto al amanecer como al anochecer subía sobre la techumbre de mi morada (porque entonces no se usaban las azoteas) y sentado al estilo oriental como un yogui infantil, sobre las tejas de barro cocido, contemplaba al astro rey en estado de éxtasis, sumiéndome así en profunda meditación: buenos sustos se llevaba mi noble madre viéndome caminar sobre la morada…” (Las Tres Montañas)
Sus primeras investigaciones acerca de los aspectos trascendentes de la existencia humana datan de los años de su primera juventud, inquiriendo y estudiando en distintas escuelas esotéricas existentes en esa época. Siendo aún niño abandona el colegio en busca del conocimiento práctico, experimental.
Es así que incursiona en la Teosofía, a través de “La Doctrina Secreta”, obra extraordinaria de la Maestra H. Blavatsky. Luego de intensos estudios teosóficos, practicó con intensidad raya-yoga, bhakti-yoga, jnana-yoga, karma-yoga, etc. A los diecisiete años, comienza a dictar conferencias en la Sociedad Teosófica.
Posteriormente, en 1936 ingresa en la escuela gnóstica Rosa-Cruz Antigua, institución fundada por el Dr. Arnoldo Krumm Heller (V. M. Huiracocha) En las obras de Krumm Heller encuentra maravillosos conocimientos, así como también en los libros de Franz Hartman, Eliphas Levi, Rudolf Steiner, Max Heindel, etc. Afirma el Maestro que por aquella época había llegado a estudiarse ordenadamente toda la biblioteca rosacrucista. Al mismo tiempo realizó estudios esotéricos de Kábalay Alquimia. Sin embargo, ese sería sólo el comienzo de su peregrinar tras la sabiduría: “Con ansias infinitas buscaba en el camino a un viandante que poseyese algún bálsamo precioso para sanar mi adolorido corazón” comentaría en el libro “Las Tres Montañas”
En el año 1946 conocería a su compañera de por vida, Doña Arnolda Garro, la V. M. Litelantes. En esa época el Maestro realizaba curaciones y era conocido por sus capacidades sanadoras. Los padres de una niña muy enferma enviarían a la hermana de la niña (Doña Arnolda) a buscar a “Víctor Manuel Gómez” para que la asistiera. La niña se salva y es en estas circunstancias se conocerían dos seres que luego de 15 días de haberse visto por primera vez, se casarían. La boda fue una sencilla ceremonia en una parroquia local.

En el mismo año 1946, el matrimonio se traslada a vivir en el pueblo tropical de Girardot (Cundinamarca). De esa época comentaba el Maestro: “Franqueado de murallas intelectivas, hastiado de tantas teorías tan complicadas y difíciles, resolví viajar hacia las costas tropicales del mar Caribe… Allá lejos, sentado como un ermita de los tiempos idos, bajo la sombra taciturna de un árbol solitario, resolví darle sepultura a todo ese séquito difícil del vano racionalismo…Con mente en blanco, partiendo del cero radical, sumido en meditación profunda, busqué dentro de mí mismo al Maestro Secreto…
En esos tiempos el Maestro necesitó centrarse a fondo en el esoterismo práctico y también comienzan los experimentos esotéricos con la ciencia “Jinas” para los cuales tuvo la invalorable ayuda de Doña Arnolda, quien lo instruye en este arte. La posibilidad de experimentación directa de las dimensiones superiores lo apartarían para siempre de los esquemas intelectuales del falso espiritualismo. “Yo me convencí entonces que las teorías no conducen al hombre a ninguna parte y que las escuelas de espiritualistas que para ese tiempo había en Colombia, eran solo jaulas de loros que a ninguna parte me conducirían. Desilusionado, pues, de esas escuelas de “sabihondos” me retiré al silencio y a la meditación, me consagré de lleno al desarrollo de mis propios poderes internos a fin de adquirir el conocimiento directo y librarme de tantas teorías y de tantos insultos autoritarios. Y, al fin de muchos y terribles esfuerzos tuve la dicha, la inmensa dicha de despertar sobre el altar de la Iniciación”.
En el año 1947 se produce su despertar espiritual. Víctor Manuel Gómez se conecta con su “Intimo”, Aun Weor, su mónada espiritual. Había entrado firmemente en el camino esotérico iniciático de “Misterios Mayores”. Era, para entonces un verdadero Iniciado, que comenzaría la labor de divulgación de los secretos más profundos y mejor guardados del espiritualismo universal.
El 9 de abril de 1948 “Aun Weor” recibe de su Padre Interno, Samael, la misión de formar una nueva cultura, forjar una nueva civilización y crear el Movimiento Gnóstico, una labor compuesta de tres aspectos a la que dedicaría el resto de su vida física. Se producía entonces el nacimiento del Movimiento Gnóstico contemporáneo.
Para ese entonces comienza a nuclearse a su alrededor un pequeño grupo de discípulos, algunos de ellos gente muy sencilla, pero que plantarían la semilla del movimiento gnóstico, acompañando al entonces “Aun Weor” en sus primeras actividades de difusión.
El Maestro había estado experimentando intensamente en la disciplina esotérica, en la meditación, en la antropología psicoanalítica, etc,y llega de esta forma a conocer a ciencia cierta las claves de la regeneración humana, por tanto tiempo veladas a la mayoría de los seres humanos. A continuación se dispondría a entregar esas claves en forma pública, de acuerdo a la misión que su propio Ser le había encargado.